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lunes, 17 de febrero de 2014

Paseo por el mundo.




                      Teatro romano de Málaga- España.



        Teleféricos de Ocean Park de Hong Kong.



Cuando las temperaturas comienzan a descender en todo Japón arranca la temporada alta en estos balnearios naturales distribuidos por todo el país, que suman más de 3.000 establecimientos gracias a la actividad volcánica que bulle bajo el archipiélago nipón.

Este onsen, que suma más de cien años de tradición, se enclava en un estrecho valle entre montañas, repartido entre las dos orillas de un riachuelo, en la provincia de Gunma, a un par de horas de Tokio.


Los onsen más tradicionales, instalados principalmente en áreas rurales, son mixtos y se encuentran al aire libre, normalmente en las orillas de un río, para poder mezclar el agua que proviene del interior de la tierra, que puede alcanzar los 90 grados centígrados, con las de la superficie. 


Los más rústicos consisten tan sólo en pozas excavadas en las orillas rocosas de algunos ríos, como algunos de los más conocidos de la provincia de Wakayama, en el centro de Japón.