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viernes, 7 de febrero de 2014

George Washington.




"Espero tener siempre suficiente firmeza y virtud para conservar lo que considero que es el más envidiable de todos los títulos: el carácter de Hombre Honrado."





miércoles, 5 de febrero de 2014

Jiddu Krishnamurti.




"Sembrando trigo una vez, cosecharás una vez. Plantando un árbol, cosecharás diez veces. Instruyendo al pueblo, cosecharás cien veces."





George Eliot




"Nuestros muertos nunca están muertos para nosotros hasta que los hayamos olvidado."








¿Lo tienes todo?




Caminando por el parque me senté al lado de un mendigo que estaba sentado en uno de los bancos, el más retirado, viendo dos palomas revolotear cerca del estanque y me pareció curioso ver al hombre de aspecto abandonado, mirar las avecillas con una sonrisa en la cara que parecía eterna. 

Me acerqué a él con la intención de preguntarle por qué estaba tan feliz. 
Quise también sentirme afortunado al conversar con él para sentirme más orgulloso de mis bienes, porque yo era un hombre al que no le faltaba nada, tenía mi trabajo que me producía mucho dinero, claro cómo no iba a producírmelo trabajando tanto, tenía mis hijos a los cuales gracias a mi esfuerzo tampoco les faltaba nada y tenían los juguetes que quisieran tener. 
En fin gracias a mis interminables horas de trabajo no les faltaba nada ni a mi esposa ni a mi familia completa. 

Me acerqué entonces al hombre y le pregunte, ¿Qué pediría usted como deseo en su cumpleaños? Pensando yo que el hombre me contestaría que dinero y así de paso yo darle unos billetes que tenía y hacer la obra de caridad del año. 

No saben mi asombro cuando el hombre me contestó lo siguiente con la misma sonrisa en su rostro, que no se le había borrado y nunca se le borró: “Amigo si pidiese algo más de lo que tengo sería muy egoísta. 
Yo ya he tenido de todo lo que necesita un hombre en la vida y más. 
Vivía con mis padres y mi hermano antes de perderlos una tarde de junio, hace mucho, conocí el amor de mi padre y mi madre que se desvivían por darme todo el amor que les era posible dentro de nuestras limitaciones económicas. 
Al perderlos, sufrí muchísimo pero entendí que hay otros que nunca conocieron ese amor que yo sí y me sentí mejor. 
Cuando joven conocí una niña de la cual me enamoré perdidamente, un día la besé y estalló en mí el amor hacia aquella joven tan bella que cuando luego se marchó, mi corazón que sufría tanto, recordé ese momento y pensé que hay personas que nunca han conocido el amor y me sentí mejor. 
Un día en este parque un niño correteando cayó al piso y comenzó a llorar, yo fui, lo ayude a levantarse, le sequé las lágrimas con mis manos y jugué con él por unos instantes más y aunque no era mi hijo me sentí padre, y me sentí feliz porque pensé que muchos no han conocido ese sentimiento. Cuando siento frío y hambre en el invierno, recuerdo la comida de mi madre y el calor de nuestra pequeña casita y me siento mejor porque hay otros que nunca lo han sentido y tal vez no lo sientan nunca. 
Cuando consigo dos piezas de pan comparto una con otro mendigo del camino y siento el placer que da compartir con quien lo necesita, recuerdo que hay unos que jamás sentirán esto. 
Mi querido amigo, qué más puedo pedir a Dios o a la vida cuando lo he tenido todo, y lo más importante es que estoy consciente de ello. 
Puedo ver la vida en su más simple expresión, como esas dos palomitas jugando, ¿qué necesitan ellas? Lo mismo que yo, nada. 
Estamos agradecidos del cielo de esto, y sé que usted pronto lo estará también".

 Miré hacia el suelo un segundo como perdido en la grandeza de las palabras de aquel sabio que me había abierto los ojos en su sencillez; cuando miré a mi lado ya no estaba, sólo las palomas y un arrepentimiento enorme de la forma en que había vivido sin haber conocido la vida. 

Jamás pensé que aquel mendigo, tal vez un ángel enviado por el Señor, me daría el regalo más precioso que se le puede dar a un ser humano… 
¡La Humildad.!





LA FELICIDAD.





La felicidad no es un camino, no es un lugar, ni un metal precioso que con dinero se puede comprar.

Felicidad es una flor a la orilla de un río, felicidad es una puesta de sol, es la llegada del otoño, la caída de las hojas… es mil cosas pequeñas y hermosas. 

No tiene nombre, fecha, ni edad, simplemente es, porque la felicidad está puesta dentro de nosotros, y no hay que buscarla, sólo descubrirla y disfrutarla. 

No hay más secreto que ese.

Hay gente que se pasa la vida buscando la felicidad, esperando ser felices, y al final acaba su vida, y se da cuenta de que desperdiciaron mil momentos para ser felices en su desesperada búsqueda de la felicidad.

Comprende, pues, que no hay mayor secreto para ser feliz que buscar la felicidad en tu corazón y vivirla cada minuto de tu vida.

Di: Hoy seré feliz y… ¡Sé Feliz! Vive alegre, en paz contigo, y con Dios, ama a los demás, sé simple y serás feliz.

Camina de la mano con la vida, no delante de ella ni detrás; deja que las cosas vengan como deben venir, no las llames o las detengas, sólo espéralas en paz y acéptalas tal como vienen. 

No te inquietes por nada ni pierdas la paz por nadie, solamente envuélvete en ella y ama, eso sí, nunca dejes de AMAR, porque entonces habrás perdido lo más valioso de tu existencia y el real sentido de tu felicidad completa.


Oscar Wilde.






Paulo Coelho.






Robert Shiller




"La capacidad de concentrarse en las cosas importantes es una de las características determinantes de la inteligencia."


martes, 4 de febrero de 2014

EL PROBLEMA.




 Cuenta la leyenda que en un monasterio budista ubicado en una ladera casi inaccesible de las frías y escarpadas montañas del Himalaya, un buen día uno de los monjes guardianes amaneció sin vida.. 

Le hicieron los rituales tibetanos propios para esas ocasiones, llenas de profundo respeto y misticismo.

 Sin embargo, era preciso que algún otro monje asumiera las funciones del puesto vacante del guardián.
 Debía encontrarse el monje adecuado para llevarlas a cabo. 

El Gran Maestro convocó a todos los discípulos del monasterio para determinar quien ocuparía el honroso puesto de Guardián. 

El Maestro, con mucha tranquilidad y calma, colocó una magnífica mesita en el centro de la enorme sala en la que estaban reunidos y encima de ésta, colocó un exquisito jarrón de porcelana, y en él, una rosa amarilla de extraordinaria belleza y dijo: - “He aquí el problema. 

Asumirá el puesto de Honorable Guardián de nuestro monasterio el primer monje que lo resuelva.” Todos quedaron asombrados mirando aquella escena: un jarrón de gran valor y belleza, con una maravillosa flor en el centro. 

Los monjes se quedaron como petrificados, en el más respetuoso silencio, hundidos en sus interrogantes internas… Qué representaría ese bello jarrón con flores? Qué hacer con él? Cuál podría ser el enigma encerrado en tan delicada belleza? Simbolizaría acaso las tentaciones del mundo? Podría ser algo tan simple como que necesitara agua la flor? Eran tantas preguntas…

 En momento determinado, uno de los discípulos sacó una espada, miró al Gran Maestro, y a todos sus compañeros, se dirigió al centro de la sala y … Zaz!! destruyó todo de un sólo golpe. 

Tan pronto el discípulo retornó a su lugar, el Gran Maestro dijo: - “Alguien se ha atrevido no sólo a dar solución al problema, sino a eliminarlo. 

Honremos a nuestro nuevo Guardián del Monasterio”. 
En realidad, poco importa cuál sea el problema.

Hay problemas cuyo aspecto nos confunde, pues halaga los sentidos. 
En el fondo sigue siendo un problema. 
Si es un problema, es exactamente eso: un problema, y precisa ser eliminado, no importa que se trate de una mujer sensacional, o de un hombre maravilloso o de un gran amor que se esfumado; por más hermoso que haya sido la experiencia que has vivido o lo significaba que haya sido la persona con quien has estado, si no existiera más sentido para ello en tu vida, tiene que ser eliminado.

 Muchas personas cargan la vida entera el peso de cosas que fueron importantes en su pasado y que hoy solamente ocupan un espacio inútil en sus mentes, espacio que es indispensable para recrear la vida. 

Un antiguo proverbio Chino dice: “Para que tú puedas beber vino en una copa que se encuentra llena de Té, es necesario primero tirar el té, y entonces podrás servir y beber el vino.” 

Limpia tu vida, comienza por las gavetas, armarios, hasta llegar a las personas del pasado que no tienen más sentido que sigan ocupando un espacio en tu mente. 

Exígete a ti mismo lo que te gustaría exigirles a los demás, y déjalos tranquilos sin esperar NADA de ellos. 

Así te ahorrarás disgustos.

No te quejes con tu Dios diciéndole que tienes un gran problema, dile a tu problema que tienes un gran Dios.


Cualidades.




Estas son algunas cualidades que nos gustan ver en personas de nuestro alrededor, personas que a todos nos agradan y que nos encantan tenerlas cerca...


No piden nada.-

Hay quien mantiene que todas las relaciones humanas están basadas en el interés, pero hay quien se lo toma al pie de la letra. 
En ocasiones, toda la simpatía que alguien puede haber mostrado se desmorona cuando nos damos cuenta de que lo que realmente pretenden es vendernos algo, hacer un buen contacto para el futuro o presentarnos a un familiar que necesita un cable. 
Las personas que caen bien parecen tener buena suerte, porque no utilizan a las personas como herramientas para conseguir sus objetivos, sino que simplemente las respetan y las cuidan, y tarde o temprano, ven su comportamiento recompensado.

No critican a los demás.-

Hay quien piensa que no hay nada que una más a las personas que el cotilleo y poner a caldo a una tercera persona. 
Y puede ser que algunas personas se sientan satisfechas al llevar a cabo dicho comportamiento, pero también hay quien es consciente de que quizá esta no sea la mejor manera de hacer amigos y sospeche que, si este procedimiento es algo generalizado, él mismo pueda ser en un momento u otro su víctima. 
Nada de comentarios negativos: el silencio es oro, sobre todo si no tienes nada bueno que decir.

Prestan atención.-

 No hay nada que nos haga más deseables que mostrar auténtico interés en lo que la otra persona tiene que contarnos. 
Algunos psicólogos han llegado a establecer en un treinta por ciento, el tiempo de conversación que debemos ocupar en una charla con otra persona, aunque quizá simplemente con sonreír, no sacar el móvil del bolsillo cada cinco minutos o interesarse por aquello que la otra persona está contando sea suficiente.

No mantienen una pose de poder.-

Debemos permanecer erguidos, con la cabeza alta y una media sonrisa en nuestro rostro si queremos parecer seguros de nosotros mismos. 
Cuando saludan se inclinan levemente hacia adelante,  sonriendo y acercándose a su interlocutor como diciendo con este gesto, “soy yo quien realmente tiene el honor de conocerte a ti”.

No se quejan.-

Quejarnos constantemente nos convierte en personas indeseables. “Cualquier tonto puede criticar, quejarse y condenar a los demás, por lo que suelen hacerlo”.
Todos tenemos problemas y no por ello debemos de llevarlos escritos en la frente.


 Dejan que los demás sean mejores que ellos.-

Todo el mundo tiene  cualidades, por lo que el camino más directo para complacer a alguien es reconocer aquello que hacen bien o, incluso, señalar que son mucho mejores que nosotros en determinadas cuestiones. 
Te amarán.

Saben despedirse.-

 Debemos mostrar cierto entusiasmo y centrarnos en algún aspecto concreto de la conversación que hemos mantenido para demostrar que de verdad nos interesamos por la otra persona. 
Es decir, “me ha gustado hablar contigo acerca de cine”, “que te vaya bien en tu próximo proyecto” o “espero que volvamos a encontrarnos para seguir con esta conversación”.


lunes, 3 de febrero de 2014

Louis Pasteur.






Rousseau.




"La igualdad no significa que todos tengamos la misma riqueza, sino que nadie sea tan rico como para poder comprar a otro ni que nadie sea tan pobre como para verse forzado a venderse."



sábado, 1 de febrero de 2014

Si...





Si piensas que estás vencido, lo estás.

Si piensas que no te atreves, no lo harás.

Si piensas que te gustaría ganar pero no puedes, no lo lograrás.

Si piensas que perderás, ya has perdido.

Porque en el mundo encontrarás que el éxito comienza con la voluntad del hombre.

Porque muchas carreras se han perdido antes de haberse corrido, y muchos cobardes han fracasado, antes de haber su trabajo empezado.

Piensa en grande y tus hechos crecerán.

Piensa en pequeño y quedarás atrás.

Piensa que puedes y podrás.

Todo está en el estado mental.

Si piensas que estás aventajado, lo estás.

Tienes que pensar bien para elevarte.

Tienes que estar seguro de ti mismo, antes de intentar ganar un premio.


La batalla de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte, o el más ligero, porque tarde o temprano, el hombre que gana, es aquél que cree poder hacerlo.




Jiddu Krishnamurti.-"Un canto a la vida"




No tengo nombre,
Soy como la fresca brisa de los montes;

No tengo asilo,
Soy como las aguas sin abrigo;

No tengo santuarios cual los dioses misteriosos,
Ni estoy en la sombra de los templos solemnes;

No tengo sagradas escrituras,
Ni estoy sazonado en la tradición.

No estoy en el incienso
Que sube a los altares,
Ni en la pompa de las grandes ceremonias;

Tampoco estoy en la dorada imagen,
Ni en el sonoro canto de una voz melodiosa.

No estoy limitado por teorías,
Ni corrompido por creencias;

No soy esclavo de las religiones,
Ni de la pía asistencia
De sus sacerdotes;

No soy engañado por filosofías,
Ni el poder de sus sectas me da nombre.

No soy humilde ni conspicuo,
Ni apacible, ni violento;

Yo soy el Adorador y el Adorado,
Yo soy libre.
Mi canción es la canción del río
En su anhelo por los mares inmensos
Divagando, divagando.

¡Yo soy la Vida!


"Un canto a la vida", de Jiddu Krishnamurti. 1932.



Jiddu Krishnamurti o J. Krishnamurti, fue un conocido escritor y orador en materia filosófica y espiritual.

Nació en mayo de 1895, en  Madanapalle, India.

Krishna, o Krishnaji, como era conocido, y su hermano Nitya fueron educados por la Sociedad Teosófica. 
Posteriormente fueron llevados a Inglaterra para completar su educación. 
Krishna y su hermano viajaron  por todo el mundo.

Alegaba no tener nacionalidad, ni pertenecer a ninguna religión, clase social, o pensamiento filosófico.

Durante algún tiempo Krishnamurti creyó ser el maestro del mundo. La muerte de su hermano Nitya el 11 de noviembre de 1925 a la edad de 27 años a causa de la tuberculosis, hace que deje de creer eso, puesto que había pedido que su hermano no muriera, desilusionándose por completo.


Pasó el resto de su vida como conferenciante y profesor viajando por el mundo y enseñando sobre la mente humana, tanto a grandes como a pequeños grupos.

Fue autor de varios libros, entre ellos La libertad primera y última libertad, La única revolución y Las notas de Krishnamurti.


A la edad de 90 años dio una conferencia en la ONU acerca de la paz y la conciencia, y recibió la Medalla de la Paz de la ONU en 1984. 

Su última conferencia fue dada un mes antes de su muerte en 1986.


Murió el 17 de febrero de 1986, en Ojai, California- Estados Unidos.


Esto que sigue  es  parte de un texto extraído de un diario de Krishnamurti titulado "El libro de la vida", en el que se resume en gran medida el motivo que principalmente impulsó a Krishnamurti a difundir su mensaje por todo el mundo: el deseo de liberar al hombre y al mundo.


"Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones, si hemos de originar juntos una nueva sociedad en la que no existan el «tú» y el «yo», sino lo nuestro, ¿no tiene que haber una mente que sea por completo anónima y que, por lo tanto, esté creativamente sola? 
Esto implica, ¿no es así?, que tiene que haber una rebelión contra el conformismo, contra la respetabilidad, porque el hombre respetable es el hombre mediocre, debido a que siempre desea algo; porque su felicidad depende de la influencia, o de lo que piensa su prójimo, su gurú, de lo que dice el Bhagavad Gita o los Upanishads o la Biblia o Cristo. 
Su mente jamás está sola. Ese hombre nunca camina solo, sino que siempre lo hace con un acompañante, el acompañante de sus ideas. ¿No es, acaso, importante descubrir, ver todo el significado de la interferencia, de la influencia, ver la afirmación del «yo», que es lo opuesto de lo anónimo? 
Viendo todo eso, surge inevitablemente la pregunta: ¿Es posible originar de inmediato ese estado de la mente libre de influencias, el cual no puede ser afectado por su propia experiencia ni por la experiencia de otros, ese estado de la mente incorruptible, sola? 
Únicamente entonces es posible dar origen a un mundo diferente, a una cultura y una sociedad diferentes donde puede existir la felicidad."

El libro de la vida de Khrishnamurti.


Dependencia.




Estos son algunos de los comportamientos de dependencia más comunes y que alientan a ella.

- Sentirse incapaz de abandonar el nido o abandonarlo con sentimientos de culpabilidad por los dos lados.

- Sentirse obligado a visitar a alguien, a telefonear, invitar, a hacer de chófer y cosas por el estilo.

- Pedirle permiso al cónyuge para cualquier cosa, incluso para gastar dinero, para hablar o para usar el coche.

- Indiscreciones que son como invasiones a la intimidad de los demás, como por ejemplo revisar los cajones de los niños o sus cartas o cuadernos secretos.

- Frases como: "Yo no podría decirle lo que siento a él no le gustaría".

- Quedarse inmovilizado o tener una depresión después de la muerte de un ser amado.

- Sentirte atado a algún trabajo especial y no atreverte a trabajar por tu cuenta.

- Tener ideas preconcebidas respecto de lo que debe ser el comportamiento de un padre, esposo o hijo.

- Sentirse incómodo por la conducta de un cónyuge, o un padre o un hijo, como si lo que ellos son fuese parte de lo que tú eres.

- Pasarte la vida entrenándote, es decir preparándote para algún trabajo o un puesto. Sin dejar jamás la fase de entrenamiento por una falta de confianza en ti mismo.

- Molestarse, sentirse dolido, por lo que los otros digan, piensen o hagan.

- Poderte sentir feliz o realizado sólo si tu compañero se siente de la misma manera.

- Dejar que los demás te den órdenes.

- Dejar que otros tomen decisiones por ti o pedir siempre consejo antes de tomar una decisión.

- "Estás en deuda conmigo, mira lo que hice yo por ti." Las obligaciones que van con la dependencia.

- No hacer algo delante de los padres o de la persona dominante porque no estarían de acuerdo o porque no les gustaría. No fumar, beber, comer un helado de chocolate, o lo que sea, por cumplir con tu rol de sometimiento y sumisión.

- Abandonarte completamente, sin importarte tu vida, cuando algún ser amado muere o se enferma gravemente.

- Tener cuidado con el lenguaje que se usa ante una persona dominante, para no molestarla.


- Mentir constantemente respecto a tu propio comportamiento, y tener que tergiversar la verdad para no perturbarlos a "ellos".