Te llevaré a museos, parque y monumentos... y te besaré en cada lugar hermoso que encuentre para que no puedas ir allí sin saborearme como la sangre en tu boca. Te destruiré de la forma mas hermosa posible. Y cuando me vaya, por fin entenderás porqué las tormentas llevan el nombre de personas."
"Tú no me conoces todavía bien, mi amor. Tú ignoras la profundidad de mi vínculo contigo. Dame tiempo, dámelo, para hacerte un poco feliz. Tenme paciencia, espera a ver y a oír lo que tú eres para mí."
"Y me contó la historia de un muchacho enamorado de una estrella.
Adoraba a su estrella junto al mar, tendía sus brazos hacia ella, soñaba con
ella y le dirigía todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que una
estrella no podría ser abrazada por un ser humano. Creía que su destino era
amar a una estrella sin esperanza; y sobre esta idea construyó todo un poema
vital de renuncia y de sufrimiento silencioso y fiel que habría de purificarle
y perfeccionarle. Todos sus sueños se concentraban en la estrella. Una noche
estaba de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando la estrella y
ardiendo de amor hacia ella. En el momento de mayor pasión dio unos pasos hacia
adelante y se lanzó al vacío, a su encuentro. Pero en el instante de tirarse
pensó que era imposible y cayó a la playa destrozado. No había sabido amar. Si
en el momento de lanzarse hubiera tenido la fuerza de creer firmemente en la
realización de su amor, hubiese volado hacia arriba a reunirse con su
estrella."