Translate

martes, 26 de noviembre de 2013

Aloe Vera.





El aloe se cultiva como planta decorativa, para usos medicinales, en cosmética e incluso para la alimentación en algunos países africanos.

Es rica en vitaminas, minerales, aminoácidos y enzimas.

Una de las aplicaciones farmacéuticas, más antiguamente registrada, se puede encontrar en una tablilla sumeria de arcilla del siglo XXI a. C., pero hay informes de dibujos de la planta en las paredes de templos egipcios desde el IV milenio a. C.

En cosmética se usa cada vez más. La mayoría de los fabricantes responsables extraen y purifican los extractos evitando los componentes más irritantes.

Esta especie ha sido cultivada desde tiempos antiguos por su uso medicinal.

El principio activo está formado por el jugo desecado de las células secretoras de las hojas.
El olor es característico y fuerte, mientras que el sabor es amargo y desagradable. De las hojas básicamente se obtienen dos compuestos:

-Gel, que es la porción mucilaginosa del parénquima tisular o mesófila situado en el centro de las hojas. Las plantas más expuestas al sol fabrican menos pulpa y más látex.
 De la pulpa se extrae un gel brillante y amargo, que se obtiene por extrusión de la parte interna de las hojas. Debe eliminarse previamente todo el contenido de antraquinonas que se ubican en el epidermis de las hojas. Si este proceso no se realiza, el látex se oxida y coge una tonalidad marrón fácilmente.
 La fragilidad de algunos constituyentes del gel hace que sea necesario estabilizar el material reciente obtenido y preservarlo de la contaminación bacteriana.


-Acíbar o látex, es el zumo cuajado, resultado de la incisión de las hojas, es un sólido cristalino de color marrón y muy amargo, llamado acíbar (del griego: "jugo del aloe"). 
Se localiza en las células pericíclicas situadas cerca de los haces conductores inmediatamente por debajo de la epidermis, entre el parénquima clorofítico y el mucilaginoso.
 En general, se obtiene dejando fluir el líquido que sale de las hojas cortadas transversalmente y depositándolo de este modo en un recipiente mezclado con pulpa.
Para prevenir la pérdida de látex, las hojas deben ser cortadas por la base, cerca del tallo.
 Se debe tener en cuenta que la hoja que se corta no vuelve a crecer. 
Para utilizarla con la cáscara se corta por el centro, o en el caso de querer extraer sólo el látex, se quita la cáscara previamente. 
Una vez cogidas, las hojas son lavadas y fileteadas. La cáscara y el revestimiento amarillento (alantoína) son separados.


Componentes químicos

Aloemodina: Regula el funcionamiento de la mucosa intestinal.
Aloeoleína: Mejora úlceras duodenales y estomacales. Disminuye la acidez.
Aloetina: Neutraliza el efecto de las toxinas microbianas.
Aloína: Alivia el estreñimiento.
Aminoácidos: Interviene en la formación de proteínas.
Carricina: Refuerza el sistema inmune y ayudaría a las defensas.
Creatinina: Resulta fundamental en las reacciones de almacenaje y transmisión de la energía.
Emolina, Emodina, Barbaloína: Generan ácido salicílico de efecto analgésico y antifebril.
Fosfato de manosa: Agente de crecimiento de los tejidos con efecto cicatrizante.
Minerales: calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc, cobre.
Mucílago: Actividad emoliente sobre la piel.
Saponinas: Antiséptico.
Fitosteroles: Acción antiinflamatoria.
Mucopolisacáridos: Responsables de la hidratación celular.
Hormonas vegetales: Estimulan el crecimiento celular y la cicatrización.
Enzimas: Intervienen en la estimulación de las defensas del organismo.