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lunes, 11 de noviembre de 2013

Bután.



                                                                  Amanecer en Bután.


Bután, cuyo nombre oficial es Reino de Bután, es un país sin salida al mar, montañoso y de pequeño tamaño, situado en el sur de Asia.

 Se localiza en el tramo oriental de la cordillera del Himalaya, entre India y Tibet.


Su capital es la ciudad de Timbu.

El nombre local del país, འབྲུག་ཡུལ་, Druk Yul, significa "«la tierra del dragón del trueno»", debido a que en las creencias locales los truenos son el sonido de dragones rugientes.


Los butaneses están emparentados con los tibetanos del norte, compartiendo tesoros físicos, lingüísticos y culturales, que señalan que en alguna época desconocida del pasado, una migración significante de tibetanos llegó por los pasos de los Himalayas para establecer la base de la actual población.

Campos de arroz.

La economía del país es principalmente agrícola. Los principales cultivos son el arroz, el trigo, el maíz, las frutas y las hortalizas.

En el siglo VIII, el gurú indio Padmasambhava (o Guru Rinpoche) llegó a Bután trayendo el budismo y estableciendo un número de templos y monasterios, incluyendo el famoso monasterio Taktshang construido en lo alto de un risco sobre el valle Paro y Kurjey Lhakhang en Bumthang.


Bajo la dirección del tercer rey de Bután, Jigme Dorji Wangchuck, Bután adoptó una política de exposición gradual al mundo exterior.

 Bután logró el reconocimiento de las Naciones Unidas como nación soberana en 1971.

                                      El rey Jigme Khesar Namgyal Wangchuck.

Jigme Singye Wangchuck, fue el cuarto monarca del país, ascendió al trono en 1972 a los 17 años, a la muerte de su padre.

 Su coronación en junio de 1974  fue la ocasión para invitar a un selecto número de diplomáticos e invitados de todo el mundo al aislado reino, marcando el comienzo de la interacción regular con los visitantes foráneos.

El cuarto rey mostró una gran habilidad en conducir a su país hacia la modernidad del siglo XXI  preservando la distintiva cultural butanesa con sus raíces en el siglo XVII.  

 Ha sido conocido en Occidente por su meta de buscar la Felicidad Nacional Bruta más alta para su país, más que el convencional Producto Nacional Bruto.

                                                            Manzanos de Bután.

 Siglos de aislamiento económico, escasa población y una inaccesible geografía han conducido a que el país tenga uno de los ecosistemas más intactos del mundo.

Se pueden encontrar cerca de 550 tipos de plantas , incluidas 300 medicinales.


 El 72 % de la superficie está cubierta de bosques. 

Existen cerca de 165 especies de animales, incluyendo especies muy raras y en peligro de extinción como el panda rojo, leopardo de las nieves y el langur dorado.



Alberga importantes poblaciones de takín, que es su animal nacional.

En el año 2000 algo más del 20% de la superficie estaba protegida. La conservación del medio ambiente forma parte de la política del gobierno y de la tradición popular.

 La constitución de Bután establece que al menos el 60% de la superficie del país debe estar cubierta por bosques.


En las zonas montañosas, los agricultores crían rebaños de ganado vacuno y yaks.

La principal fuente de divisas proviene del turismo aunque se encuentra muy limitado.
La emisión de sellos postales, principalmente destinados para coleccionistas, es también una importante fuente de ingreso para su economía.

La moneda del país es el ngultrum.

Es importante la energía hidroeléctrica que es exportada a la India.



En 1973 llegó la radio y la televisión llegó en el año 2000 a este país.

La orografía montañosa domina el terreno, por lo que hace difícil y costosa cualquier infraestructura de caminos o edificaciones, las carreteras no son demasiado buenas.



 No existe en todo el país una línea de ferrocarril, por lo que el medio para desplazarse con rapidez a las ciudades más importantes es utilizando los servicios de vuelos domésticos en pequeñas avionetas. 


El ingreso de visitantes extranjeros al país no fue autorizado hasta la década de los 70 y el número de visitantes ha ido aumentando progresivamente desde entonces.


Bután se encuentra entre las 10 regiones con más biodiversidad del planeta, un gran potencial para el turismo de aventura y de una gran tradición budista.

Se estima que un 76% de la población de Bután siguen al budismo vajrayāna que es también la religión estatal.
 Alrededor de un 23% de la población sigue al hinduismo.
 Las otras religiones rondan el 1%.


El idioma oficial es el Dzongkha, uno de los 53 idiomas de la familia de lenguas tibetanas.

 En las escuelas se enseña el inglés y el Dzongkha como el idioma nacional.

Bután es uno de los países más aislados del mundo, hay muchas regiones del país en las que está restringido el turismo para mantener intacta la cultura local.



En contraste Bután es un destino solo para viajes organizados, el gobierno trata de limitar la entrada solo a turistas que estén dispuestos a gastar más de 100 dólares al día.


                                    El Paraiso en la Tierra.