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martes, 5 de noviembre de 2013

Raymond Loewy.





Raymond Loewy nació en París, el 5 de noviembre de 1893. 

Fue uno de los diseñadores industriales más conocidos del siglo XX.

 Aunque nacido y criado en Francia, desarrolló casi toda su carrera profesional en los Estados Unidos, donde tuvo una influencia muy importante en incontables aspectos.

Con la máxima de que lo feo no se vende, el pionero del diseño industrial, nacido hace hoy 120 años, convenció al mundo de la importancia de la innovación y del valor añadido.

Raymond Loewy llegó en 1919 a Nueva York con 26 años, 40 dólares en el bolsillo y la cabeza amueblada de ilusiones.

No fue fácil, sin embargo, el desembarco en Estados Unidos para Raymond Loewy.
 La soledad, el cansancio y la depresión marcaron sus primeros años en Nueva York, un camino que no se fue allanando hasta que consiguió sus primeras colaboraciones en algunas revistas de moda de la época, como Harper's Bazaar o Vogue, trabajos que el francés empezó a compaginar con labores de decoración de escaparates en famosos grandes almacenes de la ciudad.

 Casi un siglo después, millones de personas en todo el mundo, toman contacto al menos una vez al día con alguno de sus diseños, desde barras de labios a locomotoras, botellas de refrescos, frigoríficos, coches e incluso naves espaciales.

 «Entre dos productos del mismo precio, la misma funcionalidad y calidad, se vende más el más bonito». 
En estas palabras, impresas en una de sus primeras tarjetas de visitas, se encuentra la clave que hizo que este francés apasionado del diseño tambalease los cimientos del comercio americano.


Raymond Loewy le dio valor al producto, lo convirtio en bonito, se dio cuenta que lo feo no vende y exprimió esta máxima hasta convertirla en su filosofía de vida.

 A él le debemos la ergonómica botella de Coca-Cola, el logo de los surtidores de gasolina Shell o la cajetilla de Lucky Strike.Montecarlo.



 Se le considera el padre del moderno diseño industrial. En 1990 la revista Life le incluyó en su lista de "Los 100 norteamericanos más importantes del siglo XX".

 Murió en Mónaco, el 14 de julio de 1986.